Cooperación en primera persona

‘Los campos de cultivo están perfectamente alineados, dibujando cuadrículas sobre el terreno. Lo más impactante es, seguramente y teniendo en cuenta las condiciones en las que se encuentra la población,  ver las placas solares de las que obtienen la energía necesaria.

Mientras señalan orgullosos sus cosechas, una empieza a entender de forma más profunda el valor que Humana está aportando en el día a día de todas estas personas. Se encuentran en mitad de la absoluta nada y, sin embargo, gracias a estos proyectos son capaces de sacarle rendimiento a su tierra y autoabastecerse, e incluso generar una pequeña economía. Al ver esto surgen los sentimientos de orgullo y pertenencia, pues cada uno de nosotros, desde nuestros puestos de trabajo, contribuimos eslabón a eslabón a que esto sea posible’.

Este es el testimonio de nuestra compañera Lucía, del Departamento de Promoción de Andalucía. Lucía es una de las personas que se han desplazado a Guinea-Bissau en el marco del Programa de Becas de Viaje puesto en marcha con motivo del XXX Aniversario de la Fundación.

A este Programa han optado todos los miembros de la plantilla con más de cinco años de antigüedad. En total 13 personas están participando en él, seleccionadas de entre las más de 40 inscritas, distribuidas en dos viajes. El primero tuvo lugar del 21 al 27 de abril, en tanto que el segundo parte rumbo a Bissau hoy jueves 25 para regresar el 31 de mayo.

Joan, del Departamento de RRHH y al frente de las dos expediciones,  nos contaba durante su primer viaje, por ejemplo, que ‘la jornada de hoy ha sido muy muy intensa, y como dice el grupo, solo por hoy,  ya ha valido la pena‘.

Durante ambos viajes visitan varios de los proyectos de nuestro socio local ADPP-Guinea-Bissau, apoyados por la Fundación , como la Escuela Vocacional de Bissora, el proyecto de energía renovable para el desarrollo rural, también en Bissora, o la Escuela de Profesores de Primaria de Cacheu, en Bachil. Visitan, además, las dependencias de ADPP Vestuario, donde gestiona la ropa usada que es enviada desde España con el fin de atender la demanda local y generar fondos para los proyectos de cooperación.

Durante todo el viaje a terreno se promueve el intercambio de experiencias con las personas de las comunidades visitadas y con nuestros colegas de ADPP y el contacto con la realidad de nuestros proyectos. Una de las metas es que el equipo conozca en primera persona cómo y de qué manera se materializan los fondos generados con la gestión de ropa usada y la labor desplegada codo con codo con las personas involucradas. De hecho, Lucía contaba al poco de llegar a Bissora que ‘nos trasladamos hasta los proyectos de agricultura que tienen en la zona, donde son los propios agricultores y agricultoras los que nos expliquen su funcionamiento y cómo les ha cambiado la vida’.

Humana ha organizado anteriormente viajes similares a éstos. No obstante, este Programa de Becas se ha situado en un escalón superior, debido al número de personas participantes y al propio desarrollo de programa del viaje y al compromiso adquirido de que si el contexto es favorable, la experiencia se repetirá todos los años. Además, los viajeros se han comprometido a promover un plan de difusión de su experiencia, tanto a nivel interno como externo. El objetivo es dar más visibilidad a la labor que llevamos a cabo en los países del Sur y facilitar que  se conviertan en el  mejor embajador del trabajo de la Fundación.

‘Esta experiencia ofrece un sentido particular a la existencia. Es inevitable hacerte preguntas cuando estás aquí, buscando paralelismos con la vida cotidiana de cada uno. Seguramente sea este el nexo que nos conecta a todos los que estamos en este proyecto, y que nos ha convertido, de la noche a la mañana, en una gran piña’, explica Lucía.

Además, durante el primero de los viajes hemos aprovechado para grabar material para Humana. Personas. La Película, puesto que creemos que es esencial mostrar también en ella el puente que se establece con nuestro trabajo entre el Norte y el Sur. De residuo a recurso. Ropa que se convierte en desarrollo. 

UMANALA PELICULA_GUINEA BISSAU

Energía renovable para una vida mejor en Guinea-Bissau

HUMANA AGRICULTURA GUINEA 3

Jacinto, de 39 años, es propietario de una tierra que ha estado cultivando como modo de vida durante los últimos cinco años. Jacinto vive en Oio, Guinea-Bissau, la región más pobre del país, donde el 69% de los cabeza de familia son analfabetos y el 60% de los niños no acude a la escuela. Su familia está formada por 14 personas y la mayor parte de los niños trabaja en el campo. Si Jacinto existiera de verdad, sería el prototipo de los 350 agricultores que decidieron unirse al ‘Farmers’ Club’ de Oio en 2010, un proyecto impulsado por ADPP-Guinea-Bissau, la organización hermana de Humana  en este país. ¿El objetivo? Aprovechar el enorme potencial agrícola de la región para salir de la pobreza. En este caso, a través de iniciativas energéticas que se suman al resto de actividades que el programa promueve entre los agricultores locales.

La formación de los agricultores ha sido indispensable para que las instalaciones técnicas funcionen y para crear conciencia sobre la importancia de la energía sostenible. Además, los miembros del club han aprendido unos de otros, compartiendo experiencias y recursos y trabajando juntos en la compra/venta de sus productos para obtener los mejores precios.

Según los técnicos del proyecto, la formación de los agricultores desempeña, además, un rol crucial en la reducción de la pobreza en Guinea-Bissau, uno de los países más pobres del mundo, donde el 60% de la población vive con menos de dos dólares al día, lo que lo sitúa en el puesto 176 de 187 en el Informe Sobre Desarrollo Humano en 2012 de la ONU. Aunque el sector agrícola emplea al 85% de la mano de obra del país, las áreas rurales continúan siendo las más olvidadas: el 94,3% de la población no tiene acceso a electricidad.

HUMANA GRICULTURA GUINEA-BISSAU

Sistemas de energía solar

El ‘Farmers Club’ de Oio, que estará funcionando hasta finales de octubre de 2015, incluye la instalación de 24 sistemas de bombeo de agua mediante energía solar, tanto tanques de agua como elementos de riego para campos de cultivo, y 51 sistemas solares de iluminación para instituciones sociales (escuelas, mezquitas, centros médicos…). Los paneles solares instalados varían dependiendo del uso de cada edificio: por ejemplo, las escuelas contarán solamente con un panel de cinco bombillas, suficientes para iluminar la habitación. Por su parte, el centro comunitario necesita de tres paneles ya que, en principio, se utilizará para actividades de ocio como ver partidos de fútbol en torno a la televisión, y las instalaciones de suministro de agua requieren de una importante inversión en sistemas fotovoltaicos con, al menos, cinco paneles.

Marta Mansilla, técnica de proyecto, explica que “ha sido un gran logro para la comunidad. Por ejemplo, gracias al sistema solar establecido en el centro de salud, ahora es posible atender casos de urgencia. Todavía les falta mucho material, pero al menos tienen luz eléctrica en vez de tener que usar velas. El jefe de la unidad me transmitió su felicidad”.

Centro de producción comunitaria con biofuel

El proyecto también incluye la instalación de 15 centros de producción comunitaria con biofuel que funcionarán, además de para la generación de energía, para promover la creación de pequeñas empresas entre los agricultores rurales. Marta señala que “el centro está diseñado para que los agricultores procesen sus productos, organicen la venta de estos procesos y generen ingresos. Pero también para que comiencen pequeños negocios que les permitan aumentar sus ingresos, crear empleo y desarrollar su sistema de producción agrícola”.

El resultado es que no sólo la familia de los agricultores asociados se está beneficiando del club, sino también el resto de la comunidad, ya que se traduce en una mejora de las condiciones de vida. “El trabajo común ha creado importantes conexiones y relaciones entre los miembros de los clubs y las instituciones locales, regionales y nacionales”, concluye Marta.

Energía para la comunidad

HUMANA GUINEA BISSAU BLOG RAFAEL MASAcabo de regresar de Guinea-Bissau, un país africano de un millón y medio de habitantes, muy pobre y miembro del selecto grupo de Países Menos Adelantados, es decir, con bajo PIB, recursos humanos endebles (baja esperanza de vida al nacer, bajo consumo de calorías per cápita y baja matriculación escolar) y bajo nivel de diversificación económica.

Allí he tenido la oportunidad, entre otras cosas, de ver in situ como se está implementando un proyecto de Energías Renovables cofinanciado por la Unión Europea y varios socios de la Federación Humana People to People. Se trata de un proyecto de 4 años que involucra a varios miles de pequeños agricultores y sus familias y aldeas enteras en el área de Bissora, a una hora y media en coche de la capital, Bissau.

De mi estancia allí me voy a quedar con la foto que abre esta crónica, que hice yo mismo. He llegado a ese precario edificio acompañado por un técnico de ADPP-Guiné Bissau, nuestro socio local que lidera la implementación del proyecto. En ella podemos ver a cuatro personas. Ataviados con vestimenta local salta a la vista que practican la religión musulmana, como el 45% de la población del país. Son extremadamente amables y cercanos y hablan Criollo, por lo que no resulta fácil para mí entablar una conversación, pero algo nos entendemos.

El chico de la izquierda, con camiseta blanca, es maestro de escuela. El edificio de la foto es una escuela primaria en la Tabanca de Candjungudo, la única de ésta aldea. Los otros tres son los llamados Jefes de Aldea, que son los representantes de todos los habitantes de esta zona. Ellos han traído las llaves con las que han abierto las dos estancias de la escuela.

Si nos fijamos con algo más de detalle veremos que del techo cuelgan dos cables con dos pequeñas bombillas. Esto es lo que nos ha traído hasta aquí. Los cuatro anfitriones muestran orgullosos la instalación de cinco bombillas que alimentadas por un sistema de energía solar fotovoltaica permite que la escuela disponga de luz durante tres horas al día. En tabancas como esta el acceso a la energía se limitaba al uso de generadores de gasoil, lo que las familias no pueden permitirse. La nueva instalación es básica, requiere un escaso mantenimiento y permitirá iluminar la estancia durante los próximos 20 años si se utiliza correctamente. Y para ello se está ultimando la transferencia de la instalación a la comunidad, a través de sus representantes.

HUMANA GUINEA BISSAU BLOG RAFAEL MAS 2La comunidad será la encargada de velar por su buen uso, por su mantenimiento, por su seguridad y porque la instalación genere el valor añadido que se espera de él. En esta escuela se están organizando ya cursos de alfabetización para mujeres y clubes varios. La escuela tendrá vida desde las 19 h hasta las 22 h y la comunidad se beneficiará de este nuevo espacio.

Lo mismo sucederá en esta aldea con un centro de salud, una mezquita, un centro comunitario y un pozo con una bomba eléctrica alimentada también por un panel solar que permitirá extraer agua sin el esfuerzo que ahora dedican las mujeres.

En la jerga de cooperación hablamos muy a menudo de la “apropiación” por parte de los beneficiarios. Y éste es un muy buen ejemplo. La comunidad ha hecho suyas todas las nuevas instalaciones, establecido comités de gestión, cuidado y mantenimiento y velará por su buen uso. Podemos estar seguros que su aprovechamiento está en buenas manos. De todos modos, personal del proyecto seguirá supervisando todas las iniciativas durante los próximos tres años y compartiendo las ideas y las actividades que se van a realizar.

Rafael Mas
Departamento de Proyectos de Cooperación

Historia desde Guinea-Bissau: ‘Medo de Fazer teste de VIH SIDA’

HUMANA TESTIMONIOS PROYECTOS TCE

Desde Guinea-Bissau nos ha llegado este testimonio de Marta Djata, oficial de campo del proyecto Total Control of the Epidemic ((TCE) de lucha contra el VIH/SIDA que estamos desarrollando. Hemos preferido no traducirlo, ya que se entiende perfectamente, y con el fin de no tocar ni una coma de las palabras, inquietudes y sentimientos que el texto refleja. Recuerda que el pasado 1 celebramos el Día Mundial de Lucha contra el SIDA…Unidos en la lucha contra esta enfermedad.

Em exercício das minhas actividades como Oficial de Campo do programa TCE na comunidade de Coboto no sector de Gabu, no campo numero 10, vivi na primeira pessoa uma história de um jovem dentro do meu campo que gostaria de partilhar com
outros colegas que fazem o seu dia‐a‐dia neste programa.

Numa manha de Terça‐feira do dia 10 de Julho de 2012, no âmbito de introdução do programa TCE e factos básicos durante a campanha porta a porta na comunidade conheci uma família cuja chefe da família é um jovem.

Apresentei‐me como um Oficial de campo de TCE, e falei de objectivo da TCE, da sua política de trabalho. Este jovem (chefe da família) nunca conheceu o seu estado de saúde. Conversei com ele sobre a importância de conhecer seu estado de saúde.

Ele concordou que iria fazer teste. Passou duas semanas e voltei de novo para saber se ele já fez o que nos tínhamos combinado. Ele tinha ido no centro de saúde mas não ganhou coragem de fazer o teste de VIH SIDA. Continuei conversar com ele sobre o assunto e não desistiu a ideia. Passou um tempo, e ele me chamou para acompanhar no centro de saúde. Chegamos no centro de saúde e ele entrou para fazer o teste. Fiquei a espera fora enquanto ele fazia o teste. Depois de teste ele saiu fora mas não me falou nada.

Foi no regresso para casa que ele abriu para mim que fez teste mas saiu negativo. Foi por emoções que não conseguiu abrir para mim. Ele recordou muitos parceiros que ele tinha e tudo isso metia medo a pensar que vai sair positivo. O comportamento antigo é que levou ele para concluir que podia sair positivo. Com tantos parceiros, ele não usava preservativo para se proteger.

Com este comportamento, conclui que não esperar outro resultado a não ser positivo. O teste clínico provou o seu estado e não se julgar ser positivo em quanto está em casa.

Me agradeceu bastante por ter sensibilizado e mobilizado ele para fazer teste e conhecer o seu estado relativamente a VIH SIDA. Pediu me para se juntar com outros jovens activo na mobilização de comunidade na luta contra SIDA. E pediu para estabelecer um depósito de preservativos na entrada da sua casa“.

ODM: Sin acceso a la energía no hay desarrollo posible

Alrededor del 16% del consumo mundial de energía proviene de fuentes renovables.  Los problemas del cambio climático, los altos precios del petróleo y las disputas por el crudo están impulsando la creciente legislación de energías renovables y su uso.

En Guinea-Bissau, el 31% de la población está desnutrida, el 30% de la población adulta no sabe leer ni escribir y la esperanza de vida es 48,6 años.Se trata de uno de los países más pobres del planeta y, por ello, uno de los más importantes para los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM). Lo interesante es que el acceso a energía no está incluido en los ODM, aunque la energía es fundamental para el desarrollo sostenible y la lucha contra la pobreza. Afecta a todos los aspectos del desarrollo. Además, ninguno de estos Objetivos se puede cumplir sin una gran mejora en la calidad y cantidad de los servicios de energía en los países en desarrollo.

El Objetivo 1, erradicar la pobreza, lo demuestra. La mayoría de alimentos de primera necesidad deben ser cocinados y procesados ​​antes de ser consumidos. El transporte de mercancías al mercado requiere fuerza motriz. Y las actividades productivas, el empleo, la agricultura y el comercio requieren energía.

Los ODM 2 y 3, sobre la educación e igualdad de género, ponen de manifiesto otros ejemplos. Muchas niñas no van a la escuela a fin de apoyar las necesidades familiares de agua y energía. Las zonas rurales tienen dificultades para atraer a los docentes a las comunidades no electrificadas. Es difícil para los niños y niñas estudiar por la noche sin luces. Y la falta de servicios de energía restringe las oportunidades económicas de las mujeres.

Si continuamos, vemos que los ODM 4, 5, y 6, sobre salud y enfermedades, también demuestran la importancia de la energía. La contaminación del aire interior de la cocina sin ventilación es la cuarta causa de muerte para las personas en los países en desarrollo. La carga física de la madera y el acarreo de agua provoca agotamiento y socava la salud de las mujeres.

La falta de electricidad causa  limitaciones en los servicios de salud. Y la falta de tecnología limita la capacidad de las personas para aprender sobre la salud y la prevención de enfermedades

Y finalmente, el ODM 8, la mejora del medio ambiente, también tiene mucho que ver con la energía;  los servicios de energía más limpia pueden fomentar una mejor gestión de los recursos naturales, incluyendo agua de mejor calidad.

Solamente un 5,7% de la población de Guinea-Bissau tiene acceso a electricidad y 90% de la población depende de la leña para combustible. El país no posee combustibles fósiles ni tiene centrales hidroeléctricas de energía. La renovable es, por todo ello, una muy buena opción para que la población del país tenga acceso a algún tipo de energía, puesto que tal y como vemos, la energía es una de las claves del desarrollo.


Guinea-Bissau, un sinfín de palabras

Mi primer viaje al auténtico mundo africano -y digo auténtico, porque mi experiencia africana se había limitado a unas vacaciones en Marruecos,- no podría definirlo con una única palabra.  Fuerza, emoción, belleza, valentía, admiración, alegría… serían solo algunas de ellas.

El objetivo principal de mi viaje era el seguimiento de los proyectos que Humana y ADPP-Guinea-Bissau están implementando en la zona, concretamente en Bissora, en la Región de Oio. Sin embargo, me monté en el avión con algún objetivo más: conocer y disfrutar; de la gente, del país, de su belleza y de su cultura. Y así fue.

Me llamó mucho la atención que todo gira en torno al comercio local. El centro de Bissau tiene muchísimo movimiento de personas, coches, bicicletas, pero no desde nuestra visión del Norte con grandes tiendas y supermercados, sino con infinidad de comerciantes ambulantes, con personas que se agolpan junto a los pequeños puestos y charlan, ríen, negocian. En la mayoría de los casos, esta actividad constituye su único medio de subsistencia.

Algo que disfruté muchísimo era el ir y venir diario. Cada mañana, en mi camino a la Escuela Profesional de Bissora -donde me reunía con el equipo de los proyectos para emprender las visitas- siempre me encontraba a alguna mujer con su pequeño y modesto puestito donde vendía pan o algún dulce elaborado en casa. De la misma forma, cada tarde, de vuelta a casa, pequeños grupos de niños y niñas acudían desde sus casas situadas al borde del camino a saludarme, ofreciéndome sus manos y sus brillantes sonrisas.

Pero como contrapunto a este amable escenario, pude comprobar in situ la deficiente situación del país, donde la cobertura de las necesidades básicas de la población -salud, educación, agua y saneamiento, habitabilidad básica, etc.- es insuficiente, casi inexistente. Es por esto que ADPP y Humana han considerado estos ámbitos del desarrollo como sectores de clave en los que actuar y ha puesto en marcha programas de formación profesional, ayuda a la infancia y agricultura, que en la actualidad abarcan a unas 5.700 familias.

Tuve la gran oportunidad de conocer a estudiantes y docentes de la Escuela Profesional; a agricultoras beneficiarias del proyecto de agricultura que trabajan con sus hijos a la espalda, que portan el balde de agua en sus cabezas; que venden sus productos en el mercado de los viernes, después de caminar 13 kilómetros con todo a cuestas; a familias vecinas;  y todos ellos, a pesar de las enormes dificultades, me transmitieron su entusiasmo, su motivación por mejorar sus condiciones de vida, y su fortaleza.

Marta Mansilla

Departamento de Proyectos