Alimentos para todos, alimentos seguros

HUMANA_DIA MUNDIAL DE LA SALUD_SEGURIDAD

El Día Mundial de la Salud 2015 es una oportunidad para alertar a quienes trabajan en las administraciones públicas, a los pequeños y grandes agricultores, a las empresas, a los profesionales sanitarios y a los consumidores de la importancia de la inocuidad de los alimentos, y concienciarlos del papel que cada uno podemos desempeñar para que todos tengamos confianza en que los alimentos son inocuos.

Que las personas que participan en nuestros proyectos de cooperación cuenten con alimentos suficientes para mantener una dieta adecuada es fundamental para nosotros.

Alimentos para todos, alimentos seguros.

07.04 Día Mundial de la Salud, dedicado a la inocuidad de los alimentos

Colores, sabores y olores de India

India es un país que no te deja indiferente por sus colores, sus sabores, sus olores…una vez que recorres sus caminos te maravillas con su gente y sus costumbres. Vuelves a tu realidad con el corazón lleno de su dulce y modesta hospitalidad. Durante el viaje tuvimos oportunidad de visitar varios proyectos relacionados con salud, educación, micro financiación, energía o de gente sin hogar.

Fuimos testigos de la presencia de Humana en tres importantes zonas geográficas de India con alta densidad de población. Zonas muy diferente entre si: de grandes ciudades repletas de slums –suburbios- en la periferia a áreas verdes de gran belleza agreste en las que los cultivos dependen de unas condiciones climáticas adversas y de unos recursos escasos. Por ello, los programas de Humana sobre seguridad alimentaría son todavía más importantes, ya que tratan que cada familia se autoabastezca con un pequeño huerto creando al mismo tiempo una red comunitaria de ayuda.

En un sólo día visitamos 31 plantas de biogás en la zona de Dousan. Con este proyecto Humana impulsa dos acciones: la reutilización de las heces como fuente de metano y butano para cocinar y evitar que las mujeres inhalen gases perjudiciales para su salud; y la reutilización de los residuos como abono natural.

No podemos dejar de mencionar la condición indigna en la que se encuentran las mujeres de las zonas que visitamos: sumisas, sometidas, silenciadas a pesar de que, como en muchos otros países, son el pilar de la sociedad, el motor económico y la base de la familia. Por suerte, pudimos compartir una tarde con un grupo de mujeres que podemos decir sin ninguna duda fue uno de los mejores momentos vividos en India.

Estas mujeres nos mostraron en qué consiste su trabajo diario, cocinaron para nosotras, bailaron y nos hicieron reír sin ni siquiera compartir un mismo idioma. Algo que no fue en ningún momento barrera para entendernos y disfrutar plenamente de aquella maravillosa tarde con ellas. Aunque en muchas ocasiones lo que estábamos viviendo no era fácil, cada día encontramos momentos muy agradables en los que la gente quiso compartir su vida con nosotras y situaciones que nos hacían sonreír.

Ani Velasco / Andrea Vera

Departamento de Clasificación /  Departamento de Tiendas

Reflexionando sobre la seguridad alimentaria

Uno de los mayores problemas a los que se enfrenta la humanidad está estrechamente relacionado con el acceso al agua y la producción de alimentos. Así, la falta de alimentos provoca que alrededor de 1.000 millones de personas sufran hambre en el mundo. Además, esta carencia amenaza la estabilidad y la paz en muchos lugares del planeta. Por ello, es necesario trabajar junto a las comunidades más desfavorecidas en favor de su progreso. Sin el alimento suficiente, no existe desarrollo posible.

La producción de alimentos está fuertemente vinculada con la seguridad alimentaria y con la protección del medio ambiente, todo ello en un marco en el que el cambio climático se ha sumado como un nuevo vector de gran influencia sobre las cosechas. En un contexto sujeto a los cambios climáticos, medioambientales y a la presión económica por el avance de los biocombustibles, los pequeños agricultores se han convertido en pieza fundamental para fomentar la seguridad alimentaria con sus cultivos. Un porcentaje muy elevado de las poblaciones de los países del Sur, sobre todo en África, son rurales y dependen de su producción agrícola que, a menudo, es sólo de subsistencia.

El programa  de Clubes de Agricultores o Farmers’ Club de Humana People to People organiza al pequeño productor en agrupaciones que mediante formación y esfuerzo común mejoran su productividad, introducen técnicas más sostenibles y aprovechan su mayor capacidad de negociar mejores precios de venta como grupo que como entes individuales.

La mayoría de los miembros de buena parte de las agrupaciones de agricultores son mujeres, por lo que pueden considerarse también programas de género y de empoderamiento femenino. Incluyen, asimismo, actividades centradas en el bienestar de  toda la familia en relación con los recursos hídricos, el saneamiento, la nutrición, la salud y la educación. Food for all!

¡Food for all!

Hoy nos hacemos eco de una noticia publicada en la edición on line del diario Público, una más de las que se han difundido estas últimas semanas en prensa, radio y televisión sobre este tema. El Cuerno de África, al borde de la hambruna es el dramático titular de una información que muestra la desesperación en la que está sumida esta parte del continente africano. La crisis por el conflicto armado y la sequía en Somalia afecta a 500.000 niños y niñas, que están en situación de inminente riesgo de muerte. Una catástrofe humana de proporciones escalofriantes.

El problema es que en Europa y Estados Unidos. se desperdicia cada año, de media, unos 100 kilos de alimentos frente a los entre 6 y 11 kilos per cápita del África Subsahariana o Asia, según la FAO. Se trata de 1.300 millones de toneladas que bien se pierden en el proceso de cosecha o bien acaban directamente en la basura. Sobran los comentarios.

Es hora de impulsar programas de educación que fomenten un consumo responsable en el que prevalezcan los productos locales e invitar a grandes superficies comerciales y a los fabricantes a que promuevan envases en los que prime la calidad de conservación de los alimentos, por encima de una presentación espectacular. Y, además, promover sistemas que permitan que los alimentos perecederos se destinen a otras cadenas alimenticias, como las de los animales, una vez que no son aptos para consumo humano.

Y, lo más importante, para asegurar una nutrición correcta para la toda la humanidad es indispensable fortalecer los programas centrados en la seguridad alimentaria, la agricultura y el desarrollo rural.

Ahora más que nunca, ‘Food for All’.